Un nuevo desafío para las barreras de contención en carreteras

31-07-2024 | Publicado por Joaquín Martí

barreras de contención en carreteras

El mayor peso de los vehículos eléctricos (VE) plantea un problema potencial con las barreras de contención en carreteras. Los VE pueden pesar hasta un 50% más que los coches tradicionales impulsados por motores de combustión interna (MCI). Su mayor masa conlleva una energía cinética significativamente mayor y, en consecuencia, fuerzas de impacto superiores en colisiones. Las barreras de contención estándar no se diseñaron contando con ese nivel de demandas.

El pasado otoño los ingenieros del Midwest Roadside Safety Facility de Nebraska presenciaron el ensayo de impacto de una camioneta eléctrica contra una barrera de contención instalada en el campo de pruebas. La Rivian R1T de 3,6 toneladas atravesó la barrera metálica con facilidad y sólo se detuvo al encontrar la barrera de hormigón situada a continuación.

El personal y organizaciones de seguridad vial destacan que los vehículos eléctricos pueden ofrecer una buena protección a sus ocupantes, incluso si su mayor masa aumenta los riesgos para los ocupantes de vehículos más ligeros. De hecho, la Rivian ensayada en Nebraska apenas sufrió daños en el interior de la cabina tras el impacto con la barrera de hormigón. Sin embargo, no cumple el objetivo de las barreras de contención, que es evitar la salida accidental de vehículos de la calzada, especialmente en zonas críticas como puentes, acantilados, barrancos, etc., donde las consecuencias pueden ser especialmente graves. Otro tanto aplica a las barreras de contención que separan tráficos que se desplazan en sentidos opuestos.

Por cierto, en las mismas pruebas de Nebraska, financiadas por el U.S. Army Corps of Engineers’ Research and Development Center, también se ensayó un sedán Tesla, que logró elevar la barrera y pasar por debajo. En definitiva, los resultados de las pruebas sugieren que el sistema actual de barreras podría resultar inadecuado para los pesos de los VE.

Este mayor peso proviene de las baterías que los VE necesitan para ofrecer una autonomía aceptable. Es algo que podría cambiar en el futuro, a medida que la tecnología logre aumentar la energía almacenada por unidad de masa, pero hoy por hoy los VE pesan un 30%-50% más que los vehículos comparables impulsados por MCI.

El mayor peso y aceleración de los VE también plantea otros retos a la infraestructura vial, como una degradación más rápida de la superficie de rodadura, lo que conllevará más frecuentes necesidades de rehabilitación.

Principia ha trabajado en varios proyectos relacionados con la capacidad de las barreras de contención de carreteras para evitar que un vehículo descontrolado pueda abandonar la carretera, a la vez que se satisfacen una serie de requisitos adicionales.

En base a nuestra experiencia, parecería pertinente que los responsables, tanto nacionales como internacionales, fueran considerando los problemas asociados al aumento del peso del parque automovilístico que se produce al avanzar la electrificación. El empleo de barreras más robustas o el desarrollo de diseños innovadores son algunas de las posibilidades.

En términos generales, el mayor peso de los VE apunta a limitaciones de la actual infraestructura de seguridad vial. Aunque aún se necesite más I+D, debería abordarse el tema de forma proactiva para garantizar una transición fluida y segura a la movilidad eléctrica.