Los procesos de anodizado en aeronáutica —como el TSA, SAA o PAA— se realizan habitualmente sumergiendo las piezas en grandes tanques industriales con electrolitos líquidos. Este enfoque exige instalaciones de gran tamaño, dificulta las reparaciones localizadas en piezas ya instaladas y conlleva riesgos asociados al uso de sustancias potencialmente tóxicas y a la gestión de residuos.
Cuando aparece un daño que requiere tratamiento superficial en una pieza en servicio, la solución habitual implica desmontarla, trasladarla y someterla a un proceso complejo. El coste operativo y el tiempo de inmovilización son elevados.
GELECTRODE desarrolla un electrodo flexible en formato gel que integra en un solo sistema el electrolito, el cátodo y la capacidad de aplicación directa sobre la superficie, sin goteo ni vertidos.
El resultado es un kit portátil que permite realizar anodizados locales de forma controlada y segura, directamente donde está instalada la pieza.
El sistema incluye una unidad portátil de alimentación eléctrica, control térmico, sensores de monitorización en tiempo real y un software predictivo para la optimización del proceso. Es compatible con los procesos SAA, TSA y PAA, y adaptable a múltiples geometrías.
Principia participa en el desarrollo de los modelos de simulación electro-térmica del proceso. Estos modelos permiten entender y predecir el comportamiento durante el anodizado localizado, contribuyendo a garantizar la uniformidad del tratamiento y la fiabilidad del proceso en condiciones reales de uso.
El proyecto reúne a seis organizaciones europeas con roles complementarios:
Consultores en Mecánica Aplicada
Especialistas en Software de Diseño y Simulación
Expertos en Procesos de Innovación y Transformación Digital