Producción Industrial Flexible
09-10-2024 | Publicado por Principia
La producción industrial flexible es, actualmente, imprescindible. Durante décadas, la producción industrial se ha centrado en la estandarización, tratando de lograr economías de escala para reducir los costes de fabricación, en base a la creencia de que el coste era el factor principal de competitividad. Sin embargo, el mercado actual se desarrolla en un entorno de cambio constante. El rápido ritmo de vida, la obsolescencia programada y la evolución de las tendencias de consumo, entre otros, exigen fabricantes capaces de adaptarse rápidamente a las fluctuaciones de la oferta y la demanda.
Industrias como la automotriz, la cosmética, la alimentaria y la farmacéutica se enfrentan a cambios constantes, impulsados ya sea por tendencias del mercado o por requisitos regulatorios. Según Deloitte, casi 3 de cada 4 consumidores tienen más probabilidad de comprar marcas que ofrecen experiencias personalizadas y gastan un 37 % más en esas marcas. Esto subraya un distanciamiento de la producción en masa tradicional hacia productos únicos y personalizados que reflejan los gustos y preferencias individuales.
Para sobrevivir en ese entorno cambiante, afectado también por las fluctuaciones en el suministro de materias primas y la escasez de mano de obra industrial, la producción necesita optimizarse y, aún más importante, adaptarse a las demandas del mercado. Para mantenerse en cabeza las industrias deben satisfacer las nuevas demandas, y una de las soluciones es automatizar las plantas de producción.
¿Qué es la producción flexible?
La producción flexible es un sistema digitalizado basado en la manipulación automatizada de materiales y herramientas, equipado con dispositivos digitales de medición y prueba, con mínima intervención humana. Permite que los fabricantes atiendan a segmentos de mercado más pequeños, aumenten su capacidad para producir una mayor variedad de productos y reduzcan sus plazos de entrega y requisitos de stock.
A diferencia de las líneas de producción tradicionales, la producción flexible se compone de células de fabricación modulares apoyadas por robots móviles autónomos (AMR, por sus siglas en inglés) que se desplazan entre ellas.
¿Qué ventajas tiene?
El uso de sistemas de producción modulares permite modificar las células individuales o reprogramar los robots para nuevas tareas en horas o días, en lugar de tener que interrumpir la producción durante meses.
En este contexto, la simulación se convierte en una herramienta vital, ya que permite realizar cambios sin comprometer la calidad o la productividad. Plataformas como 3DEXPERIENCE de Dassault Systèmes hacen posible configurar virtualmente y simular las líneas de producción para optimizar factores como la ergonomía, robótica, carga de la línea, requisitos de velocidad y rendimiento antes de configurar la línea física.
3DEXPERIENCE minimiza los riesgos asociados con cambios rápidos, al tiempo que:
- Optimiza la compra de equipos mediante una mejor planificación de las necesidades
- Reduce el riesgo de retrasos en entregas al probar virtualmente los arranques
- Ahorra tiempo y costes
- Disminuye las posibilidades de escasez de stock, evitando paradas
- Aumenta la vida útil del equipo al conocer su rendimiento en escenarios reales
- Reduce el consumo de energía y optimiza el uso de materiales
A menudo las empresas pasan por alto los ahorros de tiempo y costes que la tecnología puede brindar. Si eres un OEM o quieres saber más sobre cómo beneficiarte de la producción flexible, ponte en contacto con nosotros y te proporcionaremos asesoramiento experto.