Peligrosidad de incendio de los Paneles Compuestos de Aluminio (ACP)
26-02-2025 | Publicado por Joaquín Martí
Los paneles compuestos de aluminio (ACP) se fabrican desde los años 70 y se utilizan como revestimiento exterior de edificios desde finales de los 80. Ofrecen ventajas como bajo coste, buen aislamiento, resistencia a los elementos, ligereza, instalación sencilla, buenas propiedades mecánicas, facilidad de limpieza y acabados variados y atractivos.
Sin embargo, pueden entrañar un riesgo significativo de incendio debido a los materiales combustibles de su núcleo. Los ACP están formados por dos capas delgadas de aluminio con un núcleo intermedio. El riesgo de incendio depende básicamente del material de núcleo, que se puede clasificar en tres tipos:
- Núcleo de polietileno (PE). Altamente inflamable, los paneles con núcleo de PE son especialmente peligrosos en caso de incendio. Siendo un termoplástico, puede derretirse, arder, gotear y propagar el fuego con rapidez. Además, libera humo tóxico y calor intenso.
- Núcleo retardante del fuego (FR). Poco combustible, los paneles con núcleo FR (generalmente minerales como hidróxido de aluminio o hidróxido de magnesio) están diseñados para retardar la propagación del fuego. Aunque no son completamente ignífugos, ofrecen una resistencia al fuego considerablemente mejor.
- Núcleo no combustible (A2). Los núcleos no combustibles, hechos de materiales minerales, evitan casi por completo la propagación. Estos paneles suelen clasificarse como A2 en la normativa europea, que implica que son altamente resistentes al fuego, pero tienen un mayor coste.
Los ACP con núcleos de PE permiten que el fuego se propague rápidamente por el exterior de un edificio. Al calentarse, el núcleo de plástico se derrite y gotea, propagando las llamas a pisos inferiores. Además, al arder los ACP con núcleo PE, se liberan gases nocivos como monóxido de carbono y cianuro de hidrógeno, que afectan a ocupantes y bomberos.
Tras sufrir incidentes trágicos, muchos países han endurecido sus normas limitando o prohibiendo el uso de ACPs combustibles en edificios altos. Algunos países exigen materiales no combustibles o retardantes en las fachadas. Por ejemplo, tras el incendio de la Torre Grenfell en 2017, que causó 72 muertes, el Reino Unido exigió identificar todos los edificios con ACPs de altura superior a 18 m y, en 2019, el gobierno anunció que financiaría la retirada y sustitución de revestimientos peligrosos en edificios residenciales de esa altura.
Otros desastres notables incluyen:
- Edificio Lacrosse (Melbourne, Australia, 2014). Un incendio comenzó en el balcón de un apartamento en el octavo piso. El fuego alcanzó los pisos superiores del edificio de 21 plantas en cuestión de minutos a través del revestimiento inflamable de ACP. No hubo víctimas mortales, pero más de 400 residentes fueron evacuados y el edificio sufrió daños importantes. Esto llevó a la aplicación de estándares más estrictos de seguridad contra incendios en Australia, y finalmente se reemplazó el revestimiento.
- Torre Torch (Dubai, EAU, 2015 y 2017). El primer incendio en la Torre Torch, de 86 plantas, comenzó en el piso 50 y el núcleo combustible del revestimiento permitió que el fuego se propagara rápidamente a los pisos superiores. Un segundo incendio ocurrió dos años después, propagándose de manera similar. No se contaron muertes, pero miles de residentes fueron evacuados y el edificio sufrió daños considerables. Las autoridades de Dubai endurecieron la normativa prohibiendo el uso de revestimientos inflamables como los ACP con núcleo de PE.
- Hotel Address Downtown (Dubai, EAU, 2015). En la víspera de Año Nuevo, un incendio comenzó en el piso 20 del hotel Address Downtown, de 63 plantas. Las llamas se extendieron rápidamente hacia arriba a través del revestimiento ACP con núcleo de PE. El fuego envolvió gran parte de la fachada del edificio, 16 personas sufrieron heridas leves y el hotel cerró por más de dos años para reparaciones.
- Torre Tamweel (Dubai, EAU, 2012). La Torre Tamweel, de 34 plantas, se incendió tras abandonar una colilla sobre escombros cercanos al edificio. El fuego se extendió al revestimiento ACP con núcleo combustible y las llamas se propagaron rápidamente por la fachada, dañando gravemente el edificio. No hubo víctimas mortales, pero los residentes debieron abandonarlo durante varios años.
- Edificio Neo200 (Melbourne, Australia, 2019). Un incendio comenzó en el piso 22 del edificio de apartamentos Neo200. El revestimiento ACP con núcleo de PE permitió que el fuego se propagara rápidamente a otros cinco pisos. No hubo víctimas pero los residentes fueron evacuados y el edificio sufrió graves daños.
- Edificio Plasco (Teherán, Irán, 2017). El Edificio Plasco, un rascacielos comercial de 17 plantas, se incendió y el revestimiento inflamable de ACP aceleró la propagación del fuego, lo que resultó en la muerte de 16 bomberos y múltiples heridos. El edificio colapsó por completo en pocas horas.
- Incendio en Campanar (Valencia, España, febrero de 2024). Un incendio devastador se produjo en un edificio residencial de 14 plantas situado en el distrito de Campanar, causando al menos 10 muertes.
Son ejemplos que ilustran cómo los ACPs con núcleos combustibles, especialmente los de PE, han contribuido a la propagación de incendios en edificios de todo el mundo. En consecuencia muchos países han revisado sus normativas de construcción para restringir o prohibir el uso de ACPs con núcleos inflamables en edificios altos.
Los edificios existentes con revestimientos ACP inflamables pueden adaptarse sustituyendo los paneles combustibles por alternativas más seguras, pero es una solución costosa. Otra opción es instalar barreras cortafuegos en el revestimiento para interrumpir la propagación de las llamas a lo largo de la fachada.
Principia ha adquirido experiencia mediante el estudio de la peligrosidad, vulnerabilidad, riesgo de incendios, así como sus consecuencias, en edificios y otras estructuras, contribuyendo así a mejorar su seguridad frente al fuego.